domingo, 20 de abril de 2008

destino????

Nunca creí en el destino, ni en esa máxima de autoconsuelo “por algo pasan las cosas”. Siempre quise creerme como un artífice de mis propias calamidades, más que artífice, artesano, dado la meticulosidad y el esmero que le imprimía a las relaciones para que todo terminara en un desastre.
Pero juro que esta vez, sino estaba predestinado, por lo menos lo intuí mucho antes. Como dirían en el barrio, “de lejos la vi venir...”
Decenas de amigos en común insistían: “–Tenés que conocerla, no sabés que buena que está!” “- Tiene tu onda, no seas boludo.” “ Qué, te vas a quedar solo?”
Por uno u otro motivo nunca se concretó el encuentro ni se materializaron las presentaciones.
Hasta hace poco, que me mostraron una foto de ella. Estaba sentada, con las piernas cruzadas y fumando. Me miraba (estoy seguro que me miraba a mi, no a la cámara con la que sacaron la foto) con una seguridad que yo nunca tendré, entreabriendo los labios para decir algo que seguramente sería fatal, pero con la cadencia y la sensualidad con la que Rita Hayworth se saca los guantes en Gilda.
Al instante, me di cuenta que si la seguía mirando un segundo más, perdería irremediablemente mi pretendida independencia, la capacidad de decidir concientemente que es lo que más me conviene y, por supuesto, mi orgullo.
Como era de prever, la seguí mirando.
Y también la escuche. Cuando me habló por teléfono para encontrarnos.
Hablamos mucho por teléfono.
Tres cuatro veces al día.
Y las peores presunciones se hacían realidad.
Era encantadora, mala, ácida como un limón a las cinco de la mañana. Con la ironía justa y ese equilibrio entre el humor y la seducción que hace del doble sentido un juego fino y sutil al que no están invitados a jugar ninguno de los pelafustanes que abundan en la tele.
Tendríamos que haber dejado así las cosas. Pedirle a lo sumo su correo. Y disfrutar de esa íntima falta de intimidad que da la electrónica y el invento del Sr. Bell.
Pero no, siempre es un poco más. Y con la resignación con la que “el general va en coche al muere” acepté encontrarnos....

3 comentarios:

Vanyz dijo...

NO EXISTE EL DESTINO.

Deberían hacer remeras con ese escritos para que todos terminen de enterarse de una maldita vez.

En fin, muy interesante su com en mi blog. Gracias por su visita.

portenita dijo...

Siempre soñé con ser una mujer hecha de noche y seducción. Aunque sea para un hombre.

Me pregunto si alguna vez lo habré logrado, y quizás ni me enteré...

Diganmelon dijo...

Desde ya, comenzó usted muy bien. Por lo menos con lo de la seducción