sábado, 6 de septiembre de 2008

azar?

A veces sin querer
Sin pensarlo
Pero soñándolo
Anhelando secretamente
con las entrañas, las lágrimas y la piel
Negando todas las posibilidades
Destrozando la aritmética de los fracasos
Desarmando las probabilidades de las derrotas
En una esquina
En el asiento de al lado
A la orilla de ese camino que tantas veces transitamos
Nos atropella la casualidad
Y nos da de bruces con la alegría.
Nos sorprende, ya escépticos, desgastados y melancólicos
Y no le creemos.
Dudamos que sea cierto
La hacemos luchar con la almohada
Fingiendo para que no duela tanto.
Mintiéndonos para no creernos.

Y sin embargo

Hoy sí.
Indultan a los culpables de creer.
Se borran las cicatrices
De tanta lucha perdida
No sentimos las llagas
Y nuestros ojos empiezan a ver más claros
Ya no hay tanta niebla

Y ahí

Justo ahí
Estas vos
Con la guardia alerta
a fuerza de penas
Con la sonrisa perdida
en el sur de tus recuerdos.
Pero con las ganas intactas
de ser.
Me mirás
y sólo eso basta
Me dejas pensarte
Imaginarte
y destilar tanta tristeza
te presiento
y ya...
ya soy con vos…

3 comentarios:

Na dijo...

"Pero con las ganas intactas
de ser."

Esa me quedó sonando en la cabeza...

Graciela L Arguello dijo...

Entré por primera vez a este blog, y no pude tener mejor bienvenida. Muy bueno el poema, sigo leyendo más posts, Felicitaciones. Vengo a enterarme de que todavía hay hombres sensibles, creía que se habían extinguido como los dinosaurios. Un beso graciela

Diganmelon dijo...

na: Las ganas intactas de ser no son patrimonio exclusivo de la persona a quien está dedicado esto. Lo he notado...
Graciela: Muchas gracias. Sos muy generosa en tus comentarios Bienvenida !!! pase cuando quiera!!!