martes, 6 de mayo de 2008

El después

“Y empiezan a mirar el techo y en el techo no hay nada……. hay solamente un techo…….”
Me acuerdo de esa estrofa del delirio que improvisó Moris creo que cuando yo no había nacido.
Me acuerdo porque esa es la sensación exacta después de la ansiedad, el deseo, las ganas, y las promesas que hace el cuerpo y no pagan los sentimientos.
Dudo que ella perciba las ganas de desaparecer que tengo, o a lo mejor, interpreta mejor el libreto de las culpas propias.
O no las tiene.
La abrazo, si, con mis propias culpas que no tienen que ver con ella.
La abrazo para alejarla.
No es sentirte vacío. Eso no sería problema.
Es sentirte lleno de una soledad, acompañado de todo el mundo.
Me pongo a adivinar formas en el humo de un cigarrillo que fumo sin ganas.
Casi por repetir el ritual que, se espera cumplan, los amantes furtivos.
Extraño mucho las risas de después.
Extraño fingirme dormido, y verte por el rabillo ir al baño,
yconvencerme que es real, que sos vos, y que en un rato volvés a la cama.
Extraño mucho que me importe.
Me busca.La encuentro.
Y de nuevo las promesas...

3 comentarios:

portenita dijo...

Yo también extraño que me importe. Lo extraño a él, que hace tanto que no está.

Anoche releí mails viejos y recordé lo que era el amor. Asombrosamente, lo había olvidado... "¿Qué diría mi anterior yo si me viera así?", pensé.

Y decidí volver a recordarlo, atesorar su recuerdo, para no olvidarlo nunca más.


Un placer haberlo encontrado, Diganmelon

Anónimo dijo...

Me encantó!!!! Quien es la que espiás cuando se va al baño? Quien te importa tanto como para obsesionarte ? No todas soportamos que piensen en otra cuando estan con nosotras.
En fin.....
besito
Fer

portenita dijo...

Le dejé su correspondiente respuesta al comentario que me dejó. Espero que se pase por el Túnel a buscarla y leer el nuevo post. Me interesa mucho su opinión masculina...

Abrazos porteños ^^